miércoles, 22 de octubre de 2014

Son of Babylon



On isolation
Yet the gardens of my night and their flowers
and your darkness - in the hour after midnight
when all the sorrow of melancholy returns -
and my life too
was breaking apart
as the last seed watered by your hands
took shoot

So you emerged again
a Princess of tragedy
(Ghareeb Iskander)

…y la muerte
se me precipitó garganta abajo.
Charles Bukowski
Son of Babylon
Aquí; funcionan las máquinas perfectas
desde el Cáucaso a la línea que proyectan los mísiles
mientras caen en Samarra;
el cortejo es un desierto amurallado hecho de
niños en estado catatónico
vengo a florecer en sus heridas; abrazar la úlcera que
contienen sus historias
abriré sus ojos
sus labios
el corazón combatiente que florece en el desierto
he aquí;                                                                  Babilonia


17 de enero del 91
2:42am Cherokee. La primera noche fue una
impresionante orquestación de sistemas.
donde eran el karma del sol y                          
su luz estaba
fuera del Mahoma congelado, el inicio de nuestro
viaje al oscurantismo más voraz, porque los objetivos que
estamos atacando esta noche están situados por todo
Irak y en Kuwait. En la cresta de las dunas glaciares
fijo objetivo a la inversa de la córnea, raspando los pigmentos.
Mirada inerte al final del radar que reza incesante sus líneas
a punta de juegos infrarrojos. Nos concentramos en la destrucción
por un poco de opio; del más oscuro que sondea las tierras desérticas
que lo advierten todo a punta de
un lenguaje cuneiforme interrumpido por ladridos en una ciudad
sudamericana,
inconsolablemente ajena a las capacidades militares
ofensivas de Sadam Hussein.




Zagros
quien abriera las extremidades como inmensos halcones
sendas lomas llegando a Ormuz
sobre cumbres níveas
te vio nacer desde Kurdistán el antiguo
hombre de barro


Flight 655
Al sur de Qeshm estuviste agujero al infierno
huestes famélicas
el imperio de occidente en su
huracán plateado desarraigó desde tu
águila misionera
los ecos
que son y siempre serán de doscientos noventa

Bandar Abbas te vio partir surcando el cielo
del golfo
surcando sobre los mares primitivos
y las almas de todos los débiles flamearon
mientras la bestia supuraba su bilis de estrellas
pero los ecos
son y siempre serán de doscientos noventa

Dubai jamás te vio llegar, ángel de fuego
con tu vientre sembrado de flores
que cayeron dentro del piélago
y las voces fueron acalladas
jamás hubo residentes fuera de tú bóveda milenaria
aunque los ecos
son y siempre serán de doscientos noventa
                                                          
Irak comparte frontera con Kuwait, Arabia Saudita, Jordania, Siria, Turquía e Irán.
conocí a un hombre iraquí;
su historia no debe ser disímil a la
de otro árabe
una donde nos arrebatan al padre, al hermano
la patria
y nos llevan lejos,
aprendemos a medias otra lengua
nos comunicamos con lindas sudamericanas
les decimos que somos hijos de la post guerra,
de todas
las diminutas guerras que separan los corazones,
que son
como alcoholes volátiles y nos bloquean de los submundos
nos escondemos bajo el mar,
buscando tesoros que no nos
pertenecen
buscando para otros lo que hemos perdido
allá en las fronteras
calientes del desierto

nuestro mundo flagelado, destripado a pulso, enajenado
a punta de tropas y casquillos de balas
que ahora son juguetes para
los otros hijos iraquíes que vendrán después de mí
o de este que creo que soy
este que habla, que llora al padre, aún
después de haberlo llorado todo
que abraza a la madre en su precaria humanidad

hemos vivido un infierno, a nuestra manera
somos testigos del mismo dolor
acá o allá
en este inquietante bajo de mundo, nuestro infierno es otro
pero nos (me) duelen todos los infiernos que están ocultos
en este ficticio mundo que habitamos, cuál más
cuál menos afortunado

si, conocí a un hombre iraquí, me quedé con las hebras
que lo siguen a Bagdad
al torrente que lo vio partir
al dolor que supura en sus palabras
que no terminan
de aparecer
en este insignificante punto del mapa; Santiago Poniente
de un Chile del terror
lo seguí hasta el mismo punto final que matará este verso.

Nothing else matters
encuentros en un ciberespacial de la nasa,
donde yo aprendía kurdo él aprendía español
nos sentábamos                a planificar un futuro en inglés
algo que jamás perteneció a una sudaca y a un terrorista
entregado a punta de canciones metal
melódicas

cable desconectado,  goteras
frío o el calor del desierto
nada mas importaba
escuchábamos canciones como un par de “medical oddities” de los museos
metidos en frascos llenos de formón y huesos expuestos a
nuestra propia curiosidad

escuchábamos Metallica hasta que nos ardían los corazones, pensando que
Iraq venía para quedarse
nuestro soundtrack más bizarro contenía desde Gepe a Lana del Rey y nos
íbamos cubriendo con esos temas lentos para bailar después
de que los mísiles estallaran
éramos simplemente dos desadaptados resumidos en un So close, no matter how far.

Kerbalá
Mahoma es una estrella precipitada, invocando a
dioses y bestias mitológicas
en un batallón de hombres
imantados

sobre un rastro de sangre dejo
los siglos venideros
he aquí mi lucha; escombros del
génesis

tú y mi cuerpo se disipan, más allá de
las murallas
aún más lejos; en los mares incendiados
fuera del espejo

espeso en la memoria, torrente de
mieles subterráneas
ofrendo mi sed como un lamento

he aquí la muerte; quimera infrahumana


fin
y                                 reverso de la forma

Lend Me Your Ears (video)
"El poder aéreo es una mariposa suicida,
cubriendo el Jihad
vórtice continental de un
jardín de amapolas
derribando objetivos específicos
sobre úteros
enjambres clandestinos, flores empolladas fuera de la
membrana,
circulan como vástagos hambrientos, polluelos que se
aferran a una primera succión
todo está escrito en las rocas metamórficas.
y es difícil ver cómo esta mezcla de ejército/ imaginario
talla el climax en paneles de abejas
con un largo historial de  infantería en estado terminal".

This is the war you don’t know about
fuera de las puertas babilonias y
ciudades adyacentes que se han
venido abajo
como lo haría un carromato
guiado por camellos que mueren
de hambre y de sed
entre las zanjas
así mismo creo que muero

martes, 26 de agosto de 2014

The darkest secret in my heart is you



a veces quisiera herirte, con todo el dolor del mundo
lejos del puterio subterráneo
trasplantarte con todo y ramificaciones
quisiera comerte el pelo y los pulmones, derretirte en mi
boca como una fruta
me gustaría enterrarte las uñas en cada pensamiento
espasmo y calambre latiente
en cada excitación, profundizar la lengua y hacerte
dormir sobre nadas absolutas
desearía echar a andar la molienda con tus huesos, fulminarlos
uno a uno
a veces, me encantaría pisarte la cara y sodomizar (te)
amarrarte con mis piernas arácnidas
trepar por tu vientre y exhalar ese humo negro que te gusta
acariciar
con la punta de la lengua
con los dientes chorreándose como agua salada
a veces, quisiera acabar con tu agonía, interpelar a la falta
de orgullo
del mal menor
sembrar la discordia entre un “te quiero” y un “bien puta”
donde acaba una empieza la otra y viceversa
yo te abriría los ojos con tenazas calientes,
frente al espejo amordazar (te)
escurriría mi saliva entre los dedos y enfrentaría mis temores al olor de tu
sudario
a veces, sólo quisiera caminar el lado angosto de la vida
repetir(te) mil veces el paladar exquisito de mis besos
comerme por capítulos eternos tu dolor
y hacer metástasis en lo más profundo de tus células