lunes, 27 de abril de 2015

Incantestimo



algún día; entre las planicies no habitadas de tu tremor
y sobre lomos de potros desbocados
resistiendo el colapso definitivo
brotando desde tus sienes el jugo ardiente de mis
gritos
gemidos que fueron puestos entre tus piernas
como un ebanista horadando entre las carnes
como larvas irán comiéndose mi pellejo, tus arácnidos
ladridos de cancerbero
algún día; desde las flemas de mi sangre brotarán
tentáculos de un pasión blasfema
Perséfone acunará mi éxtasis y así mi muerte
alcanzará su seno
algún día; lameré tus ojos y una lluvia ácida escocerá
tu piel
los colgajos de músculo no cederán a tus
embestidas
no podré soltar el grito, el llanto, la sombra del
sudor plateado
tus bramidos atarán cuernos a mi espalda, el paladar
restituido al sabor primigenio del empalamiento
algún día; abriré grimorios en tu nombre, exaltaré el "incantesimo"
con mi lengua de anti-ninfa