martes, 26 de agosto de 2014

The darkest secret in my heart is you



a veces quisiera herirte, con todo el dolor del mundo
lejos del puterio subterráneo
trasplantarte con todo y ramificaciones
quisiera comerte el pelo y los pulmones, derretirte en mi
boca como una fruta
me gustaría enterrarte las uñas en cada pensamiento
espasmo y calambre latiente
en cada excitación, profundizar la lengua y hacerte
dormir sobre nadas absolutas
desearía echar a andar la molienda con tus huesos, fulminarlos
uno a uno
a veces, me encantaría pisarte la cara y sodomizar (te)
amarrarte con mis piernas arácnidas
trepar por tu vientre y exhalar ese humo negro que te gusta
acariciar
con la punta de la lengua
con los dientes chorreándose como agua salada
a veces, quisiera acabar con tu agonía, interpelar a la falta
de orgullo
del mal menor
sembrar la discordia entre un “te quiero” y un “bien puta”
donde acaba una empieza la otra y viceversa
yo te abriría los ojos con tenazas calientes,
frente al espejo amordazar (te)
escurriría mi saliva entre los dedos y enfrentaría mis temores al olor de tu
sudario
a veces, sólo quisiera caminar el lado angosto de la vida
repetir(te) mil veces el paladar exquisito de mis besos
comerme por capítulos eternos tu dolor
y hacer metástasis en lo más profundo de tus células